Desde pequeño que recuerdo tener un pensamiento recurrente... no recuerdo exactamente a qué edad comenzó, pero recuerdo que se me ha venido a la mente desde hace tiempo. Probablemente desde que entendí bien los conceptos de "tiempo", "muerte" y "vida"; por lo menos, saber lo que significaban, lo que representaban.
El pensamiento se me ha hecho recurrente cuando me he visto en un estado emocional más relajado y tranquilo, o sea, cuando no tengo más problemas en los cuales pensar... o a veces, simplemente cuando recuerdo ese sentimiento. Es como un escalofrío que me recorre cuando lo pienso, como si mi organismo no quisiera que lo pensara.
Y tampoco es algo terrible o como para morirse, ni nada por el estilo. Es más que nada una duda existencial, bastante prematura ya que no tengo intención de irme de este mundo muy pronto, jamás la he tenido. Ahora, no es la excepcion.
Mi duda, desde pequeño, era:
"Cuándo yo muera, ¿qué pasa después?"
Eso es, reducido a su mínima expresión. Y no me refiero al más allá, al cielo o el infierno o algo por el estilo... me refiero, en cuanto al tiempo. Cuando yo muera, el tiempo seguirá corriendo... ¿qué pasará conmigo, después? Ya sé que estaré muerto, pero no por ello deja de correr. Obvio que el mundo sigue... y ahí viene otra pregunta. Si, por ejemplo, se acaba el mundo; digamos, se extermina la raza humana. ¿Qué pasa después? El tiempo seguirá corriendo. ¿Y nosotros? No estaremos.
Me asusta un poco el saber que, a final de cuentas, la vida es extremadamente corta y frágil. Después de que muera, ¿que pasa? El tiempo seguirá, sin mí... y me pongo a pensar... Cuando muera, dejo de existir en este mundo, ¿qué pasa con mi mente, entonces? ¿Simplemente, deja de funcionar? Me asusta saber que, después de morir, no podré hacer nada más, ahí se acaba el show...
Y creo que me está costando un poco expresar en palabras lo que siento. Más que nada, me cuestiono el concepto del tiempo... Como sé que todo tiene un inicio y un final, en algún punto, todo tendrá que acabar. Y cuando acabe el tiempo... ¿qué pasa después?
Piénsenlo, denle vueltas en la cabeza, a ver si logran armar el mismo rompecabezas que yo, en sus mentes. Tal vez les intimide un poco, tal vez les quede dando vueltas como a mí.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario