Muchas veces se puede oír como los jóvenes afirmamos ser independientes, jactarnos de nuestra autosuficiencia. Asimismo, hay mucha gente o medios que se consideran independientes, posturas ideológicas o políticas que afirman ser independientes, y podemos ver que se usa el término de "independencia" como algo que da seguridad y firmeza a una postura o persona, y sus actos.
Sin embargo, pensando seriamente, me cabe la duda... ¿Cómo se puede realmente ser independiente?
Hoy estaba conversando con una amiga, me contaba que su pololo anda idiota (por así decir); cerró su Facebook, dejó el Messenger. Ahora, ése es cuento viejo; esporádicamente, él se borra de internet. Sin embargo, esta vez dejó de tocar guitarra, que es su mayor pasión. ¿El motivo? Sus cercanos lo criticaron por ello, al parecer. Y se cansó de ser objeto de opinión, por lo que desistió de tocar. En su defensa, mi amiga dijo que él no tiene una muy buena vida familiar, que sus instancias de compartir son sólo las comidas, y que pasa el resto del día encerrado en su pieza.
Ahí es donde comencé a discrepar... Yo vivo de una forma bastante similar, me siento (y a veces, me hacen sentir) como un pensionista en esta casa (en otro momento, tocaré el tema a mayor profundidad), y sin embargo, no me someto ante las críticas ajenas. Le expliqué que, claramente, es un asunto de la mentalidad de cada persona, pero no pude evitar hacerle notar un detalle... Su novio está buscando la aprobación de sus cercanos, y no lo está logrando. Por eso dejó de tocar.
Ahora, él pertenece a esta juventud que nos hacemos llamar, en ocasión, "independientes". Porque podemos salir, porque nos dan permiso, porque podemos tomar, fumar, drogarnos. Porque nos quedamos hasta la hora del rábano en internet.
Pero, realmente, dependemos de demasiadas cosas.
Y no sólo nosotros, sino todos.
Para realmente ser independientes, deberíamos poder sustentarnos completamente solos, sin ninguna clase de apoyo o retroalimentación. Deberíamos ser capaces de subsistir sin depender de nada ni nadie. Y si cerramos el término de dependencia en eso, podríamos notar que para nosotros, es prácticamente imposible ser totalmente independientes.
De partida, como seres humanos vivimos en sociedad: he ahí la primera gran dependencia que tenemos, dependemos de nuestros pares. Los jóvenes dependemos de nuestros padres para obtener dinero, y los que tienen trabajo, de su empleador. Asimismo, cualquier persona con dinero depende de los distintos vendedores para abastecerse de productos.
Un político que dice ser independiente no puede serlo, porque para lograr resultados en política, depende de sus partidarios y seguidores; puede dejar de depender directamente de un partido político, pero sus ideas probablemente se acercarán a algún partido, de cualquier forma. Asimismo, un medio de comunicación depende de sus usuarios para cumplir su función, informar.
Esta "crítica" apunta, más que nada, a los jóvenes que se creen "el hoyo del queque"; los que afirman depender de nadie y subsistir por su cuenta; para ellos, piénsenlo bien, porque dependen de muchas personas. Hasta, para jactarse de ello, dependerán de alguien dispuesto a oírlos.
Podemos dejar de depender de otros en ciertos aspectos, pero siempre habrá algo o alguien de quien depender, y en eso se basa nuestra sociedad, porque unidos podemos subsistir. Porque tú tienes lo que yo necesito, porque yo tengo lo que tú quieres. Retroalimentación pura, así gira el mundo, es un sistema del cual no puedes escapar y sobrevivir en el intento.
El único que puede sobrevivir sin depender de nadie es Dios. Y ojo, que sólo para alguien ateo o agnóstico.
Porque si crees en él, pasa a depender de ti para existir.
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