9 abr 2009

Cubo de Hielo

La suave brisa que corría esa mañana hacía parecer que sería un día como cualquier otro, un día normal. El sol brillaba radiante en un cielo claro y azul, con sólo un par de nubes que opacaban su fulgor. La calle se veía muy transitada, tal como cualquier otra mañana. Autos y gente van y vienen; estudiantes, trabajadores, listos para otro día más de laburar. Van saliendo vehículos de las casas, familias tranquilas que se acomodan a la rutina diaria. El marido y la mujer se van al trabajo, la hermana mayor a la universidad, y el hermano más pequeño, a la escuela. Ah, y cómo dejar de lado a ese hermano del medio, aquel que sin brillar demasiado, da lo mejor de sí, y se queda sin reconocimiento. Por inercia se ve caminando al establecimiento donde su mente joven se ve moldeada y erosionada a diario.

Relajado, abandona el hogar, asegurándose de dejar todo bien cerrado. Sale por el portón, con los audífonos puestos, escuchando música en su reproductor mp3, y su mente se ve inundada de recuerdos del año anterior, al escuchar una tonada familiar. Los recuerdos no le son agradables, preferiría suprimirlos, pero no puede quitar esa mancha en su pasado... Un año de su vida que no volverá, un año en el que vivió atado a un cubo de hielo... sí, esa es la mejor forma de decirlo. El frío que sintió alguna vez se ha ido, el calor del sol ha derretido el hielo. Pero... el charco de agua sigue ahí, vivo, latente. Un charco de agua tan insignificante como para hacerlo a un lado e ignorarlo cada día que pasa, pero tan profundo como para ahogarse en él. Ese charco que lentamente, y sin que él lo note, va llenando sus pulmones de agua, destruyéndolo de a poco y desde dentro. Él no tuvo la culpa de que el sol desintegrara aquel hielo, pero de todas maneras se siente culpable; tampoco hizo nada por evitar el trágico final del gélido cubo. Y así sus pulmones se ven llenados por el vital líquido que, irónicamente, lo van llenando hasta cortar por completo su respiración.

Reflexionando y tragando saliva, el joven sigue caminando hacia su destino, ignorando totalmente el mundo externo, sintiéndose atrapado entre el filo de la espada y la presión de la pared. Cree haber tomado la decisión correcta al dejar todo atrás, aquella persona jamás mereció la sangre, el sudor y las lágrimas que derramó por ella... Y jamás valoró el hecho de haberlas derramado.

Cambia la canción, el frío y melancólico ritmo de "Sappy" da lugar a otro similar, "Black". Los sonidos distorsionados y reflexivos del grunge toman control de la mente frágil del joven, que sólo quiere olvidar el error que cometió, que no pudo reconocer a su debido tiempo, y que tanto lo ha herido a lo largo de aquellos dos años. Y en su burbuja de sentimientos reprimidos, no logra discernir entre lo real y lo imaginario, no puede entender lo que sucede a su alrededor. Y mucho menos podría haber notado la peculiar conversación que tomaba lugar en la vereda del frente...

... y pensar que, hace tan sólo media hora...

3 comentarios:

  1. Más te vale qlo 88
    Quiero seguir leyendo :)

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  2. Me alegro que te haya gustado ^^
    Esta semana seguirá, asumiendo que me va a llegar la inspiración en clases de nuevo xD

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