6 jun 2010

Automatización

Me van a disculpar que parta esta entrada tan hostilmente, pero de verdad, la gente está cada vez más estúpida.

Bueno, me corrigo. No TODA la gente. Pero es un mal que está invadiendo la sociedad, y lo veo mucho acá en Chile (no es que yo esté en otros países, ah, pero se nota mucho). Atrás quedaron los tiempos donde cada individuo se hacía valer solo y buscaba una respuesta a sus interrogantes. Todos sabemos que antes, para estudiar, se debían hojear libros y libros hasta encontrar la respuesta a nuestra fatal interrogante. Hoy en día está todo simplificado, al punto de llenar un pequeño cuadro de búsqueda, y desde ahí empezar a hilar más fino. La tecnología nos lleva a simplificar cada detalle de nuestras vidas, achicando los aparatos cada vez más; cada vez más estilizados, compactos, funcionales. Siempre más simples de usar que el anterior. Todas las opciones indicadas con un minimalismo increíble. Y aún así, la gente espera más. Espera que las cosas se hagan solas.

Y la triste verdad es que esa weá no pasa po, esa weá no existe. Las cosas no se hacen solas.
Un ejemplo. Ayer, mi tío nos invitó (a mis abuelos, mi madre, mi padrastro y a mí) a su casa a ver alguna película en su televisor nuevo. Enorme, 32 pulgadas, tecnología LED. La última chupá del mate. La idea era pasar un buen rato en familia, y que yo entretenga a mi primito que tenía ganas de verme (el pequeño me adora), y bueno, solucionar sus dudas con respecto al televisor. La gente asume, por descarte, que uno por saber de computación y volás sabe manejar todos y cada uno de los aparatos existentes en el mercado (más de eso luego, en otro ejemplo). Total que me pidieron que les baje, de paso, alguna película en HD pa ver. Y de verdad les digo, éste es el único lugar de la Tierra donde la visita entretiene al huésped, en ninguna otra parte pasa esa weá. Nicolás, bájate alguna película pa ver en HD. Nicolás, lleva el Wii pa entretener al cabro chico. Ya, bien, es mi familia, lo haré. Lo hice. Llegamos todos el sábado, comimos juntos y pasamos un buen rato, y luego vinieron las preguntas acerca del televisor.

“¿Oye, cómo pongo las películas? ¿Sirve ponerlas en el pendrive? (Sip, la tele es tan cabrona que hasta tiene puertos USB.) Ven a ver esto porfa, yo no sé.”
“Y el manual?”
“Ah, no sé yo, ni lo he mirado.”

Calma, volvamos a éso último. Ni lo he mirado. Ni lo he mirado. NI LO HE MIRADO.

Por la chucha! Te compraste un televisor último modelo, con todos los menúes e instrucciones en español. Eres un adulto joven, manejas hartos aparatos electrónicos. Viajaste a Japón, incluso manejas un nivel de inglés respetable. Un emprendedor. Entonces, ¿por qué mierda esperar hasta el sábado a que venga tu sobrino a solucionar tus problemas, cuando estás más que capacitado para hacerlo tú mismo, cuatro días antes?

Pero NOOOOOO, mejor que lo haga alguien “que sepa”. En mi perra vida había manejado una tele así. Pero fue simple porque el diseño es tan minimalista, que si mi primito chico supiera leer, de más que lo podría hacer él. Y de verdad que no lo digo porque yo sé, estaba todo indicado con grandes cuadros, letra clara, y los iconos de cada botón del control indicados claramente. Simple. Terriblemente simple.
Vamos con otro ejemplo. Hoy, un amigo me dijo que nos juntemos a ver películas o algo así. Ya po, fui. Conversamos un rato, pensamos que hacer, y al rato tiró la pregunta; por cierto, la pregunta resultó un poco rara, considerando que mi amigo tiene un notebook (igual al mío, me lo copió y no le estoy metiendo color xD), un celular touch, tiene Playstation 2, suma y sigue. Maneja haaaartos aparatos.

“Oye, cachai que mi mamá me regaló un iPod Touch. (En el momento, pensé “puta weón que están maaaaaaaal las prioridades económicas de tu familia…” no ahondaré en eso porque no corresponde.) Cachai que le quiero poner aplicaciones y juegos, ¿me podi ayudar? Sé que hay que hackearlo”
“Hmm, leíste hackear y pensaste al toque en mí, ¿cierto?”
“Si po wn, si tu cachai de esas cosas.”

Siendo franco, en mi perra vida había usado un iPod Touch. Pero bueno, volvimos a la casa y me puse a lesear con él. Todo en español, todo claro y simple. Como cualquier producto de Apple. Diseñado pensando en los tarados que llegarían a usarlo. ¿O tal vez eso no es suficiente…?
En fin, le cambié el fondo de pantalla, y se lo pasé. Al rato…

“¿Oye, como hiciste eso? ¿De la foto?”
“Fui a ‘opciones’, y a ‘cambiar fondo de pantalla’.”
“¿Y dónde sale eso?”
“Ahí donde dice opciones po weón, en español y todo.”

Al rato, como pa rematar, llega su padre…

“Oye Nicolás…. (se sentó al lado mío, yo estaba usando mi notebook) ¿Tu tení ese programa pa acceder a las redes wifi sin las claves?”
“Sin las claves no se puede… pero hay programas para averiguar las claves.”
“Ah, ¿y tu tení eso?”
“No, pero lo puedo buscar.”
“Ah, dale.” Se quedó sentado al lado mío, viendome usar el pc. Cosa que me revienta. En el momento, me puse a contestar a unos amigos en msn.
“No lo estás buscando”.
“No huevee, ¿de verdad? Bah, no me dí cuenta.”… me dieron ganas de decirle, pero no lo hice. Sólo lo pensé.
“Calma, calma.”

Se quedó ahí un rato, y empecé a averiguar. Había encontrado algo, pero no lo bajé. Al rato se fue a ver como su hijo hacía unos ejercicos de matemáticas con un compañero de curso. En resumen, me quedé solo en casa ajena, haciendo pega ajena.
Al poco tiempo viene mi amigo a pedirme ayuda con el iPod. Me lo pasa, y lo conecto.

“Ya, hackéalo.”

Al rato…

“¿Como vai?”
“Calmao weón, ¿o tu creí que yo me sé todas  estas weás de memoria?”

Su padre se río, y dijo “mira que anda sensible el Nicolás”, tono sarcástico a morir. Ahí decidí irme.

“Chao wn, de ahi nos vemos.” Agarré mis weás y me vine donde mi viejo, que vive al lado.
“¿Vai a venir después?”
“No sé, de ahi vemos.”

Me pongo a pensar, y esto es algo que se ve todos los días… la automatización, la tecnología a las masas. Pero las masas no están preparadas para la tecnología. ¿Cómo chucha van a estar preparadas, si ni siquiera se esfuerzan en saber cómo chucha funciona la tecnología? No digo que desarmen los aparatos y aprendan todo. Es tan simple como saber cómo funcionan, pero persiste la mentalidad mediocre de “pa’ que lo voy a hacer yo po, ¿si lo puede hacer alguien más?”. Puta weón, esa weá no te va a servir de nada. No puedes vivir dependiendo de que los demás te arreglen los problemas. Obvio, todos nos frustramos cuando algo no nos resulta, e intentamos buscar ayuda con alguien que sepa. Pero, puta la weá, ESTA GENTE NI SIQUIERA LO INTENTA. Como dijo mi tío, “¿el manual? Ni lo he mirado.” Ésa es la mentalidad, ése es nuestro cáncer. La gente no está dispuesta a solucionar sus problemas, esperan que todo se haga solo, o que lo haga algún otro weón.

La tecnología nos invade, el HD, el full HD, el Wi-fi, 3G, y vamos contando más y más siglas. “Venga a saber uno que significa”, dirán. Pero lo usan igual. Si buscan algo en google y no lo encuentran, se rinden. Se les cae el mundo. Y el problema es que toda la información está ahí.

El mundo, o por lo menos, nuestro submundo no está preparado para esta invasión. Y mientras persista esa mentalidad de esperar que lo nuevo y lo tecnológico se haga prácticamente solo, jamás lo estaremos.

10 may 2010

Flux

No aguanto más este sentirme vacío y no saber qué carajo me pasa qué hacer para cambiar esto me da miedo perderla pero a veces lo único que quiero es hacer algo realmente estúpido y sin pensarlo demasiado para que me odie y me deje de una vez por todas de una buena vez y ya ni sé si quiero que se quede o se vaya o si quiero irme yo pero prefiero quedarme para no derribar su mundo preferiría que ella crea derribar el mío y se sienta satisfecha que rehaga su vida que se busque a un huevón triste y patético como su amiguito ése y sí me da celos el idiota ése pero si prefiere irse con él si no lo puede olvidar bueno hueá suya y más encima me divide un poco ver como te deshojas a la distancia y sin remedio fuera de mi alcance te disuelves y te pierdo pero jamás te tuve y a lo mejor nunca te tendré puede que sea para mejor pero me martiriza no poder tocarte ni mirarte más allá de unos instantes imágenes fijas y palabras que se quedan en el papel en la teoría tu imágen se me pierde en un torbellino y junto a ella mi cordura mi claridad ya no sé si te quiero a tí o si la quiero a ella bueno a tí casi no te conozco pero a ella sí y justamente eso me hace dudar y ya no sé qué hacer cada gesto que ella hace me disgusta y me amarga y siento que le hago mal y que ella me hace mal me limita y me enmarca en la nada ella tampoco confía en mí y yo muy poco en ella pero así se dieron las cosas esto me pasa por involucrarme con alguien que apenas conocía ya aprendí la lección y ahora creo saber lo que quiero ahora tengo expectativas antes con suerte pero ahora será distinto no sé cómo ni cuándo se va a cerrar este ciclo pero tengo ganas de que algo suceda de una buena vez ya no soy el mismo de antes y éso me da miedo temo dejar de ser yo para acomodarle a ella ya he sacrificado más de lo que debiera para algo tan trivial ella y yo sabemos que nada es para siempre pero no sé si este es el momento o no te juro que di mi cientocincuenta por ciento pero ya veo que eso no basta para ella y tal vez ella dió su cien por ciento aunque personalmente no lo creo así pero a lo mejor lo hizo y yo no lo supe valorar pero chao me aburrí de esta rutina creo que hasta echo de menos tener tiempo para mí y éso es raro porque soy muy devoto a una musa que yo mismo me impongo y ahora la musa ya no me inspira y éso me asusta no quiero destruirla prefiero que me odie a que me extrañe pero por qué doy vueltas en lo mismo ahora sólo quiero que me raptes huyamos y vivamos en la sombra de la sociedad no quiero un trofeo sólo quiero una compañera y específicamente una ni ahí con tener dos ya he pasado por algo similar y es un puro cacho pura responsabilidad que no me compete por favor ráptame y llévame lejos de este mundo escóndeme en el tuyo de locura e insensatez quiero perderme un rato ahí y sabes que pensandolo mejor debo darme otra oportunidad con ella y olvidar que existes no es tan difícil ya lo había logrado por un tiempo y había funcionado hasta el sábado en que me sorpendiste no pensé que me hablarías no pensé que sabías que existía y sí soy super sufrido pero me llama la atención conocerte y no sólo a tí ya descubrí que la gente interesante para mí está fuera de mi alcance y lo mundano me rodea y obvio que soy invisible para lo mundano sus radares no me detectan y tal vez así sea mejor pero ya basta estoy pensando puras hueás creo saber lo que debo hacer no me puedo dar las órdenes o mejor dicho no las puedo aplicar estoy chato de pensar así quiero que vuelva la magia que alguna vez hubo bórrenme la memoria como en hombres de negro y háganme aprender a amar de verdad de nuevo porque ahora es sólo un teatro que expongo al mundo o tal vez es cierto y estoy tan empecinado en creer que no lo es que hasta lo estoy logrando mejor me aplico en biología que si fallo acá se desarman mis metas y si pierdo éso se perderá lo que resta de mi identidad para siempre.

28 abr 2010

Cotidianidad #1

-"Buenas tardes"
-"¿Qué buscas?"
-"Tiene MP3?"
-"Sí, de $12.900 en adelante."
-"¿Puedo ver el modelo?"
-"Ya."
La chica se va detrás del mesón, y me muestra una cajita con un reproductor MP3 común y corriente, a pilas. 2gb de memoria.
-"Éste es."
Lo pienso un par de segundos, pero luego recuerdo que no estoy en la mejor de las situaciones económicas.
"Trae audífonos, cierto?"
-"Sí."
Ok, aceptaré. Antes de que me arrepienta...
-"Ya, lo llevo."
La chica se dirige a la caja con el MP3, lo pone en una bolsa, y me deja la boleta.
-"Ahí está tu boleta."
Me acerco a la caja, y saco un par de billetes de $2000, y uno de $1000.
-"Ok, ahora viene lo divertido."
La chica me mira con cara de susto, de más que está pensando qué chucha le quise decir con eso.
Enseguida, procedo a sacar un montón de monedas, y las dejo sobre el mesón. La chica me mira entre risa y una cara de desconcierto. Para facilitarle la pega, empiezo a separar las monedas. Así, separo un par de monedas de $500...
-"Mil."
Y separo dos más... y dos más... y dos más. La chica lleva la cuenta...
-"Nueve mil."
Ahora restaba contar las monedas de $100. Eran 39, yo lo sabía, había hecho la cuenta hace poco. Pero de todas maneras preferí contarlas en frente de ella. Y así le pasé las primeras diez...
-"Mil."
Y diez más... y diez más... y finalmente, nueve.
La chica me sonrío, mirandome como si fuera un niño que acaba de romper el chanchito de las monedas y se viene a comprar un Kinder Sorpresa, o algo por el estilo.
-"¿Está bien ahí?"
-"Sí, está justo."
-"Gracias!"
-"A tí."

Y pienso...
"Uff, qué suerte que no tuve que usar las monedas de $10."
Tenía 40 monedas de ésas guardadas, por si acaso.

20 abr 2010

Improvisación

El soldado, herido, se arrastra por las trincheras. Cegado por el polvo, ensordecido por las explosiones, aún lograba mantenerse en movimiento. Claro, si no lo hacía, jamás tendría otra oportunidad. Su instinto le hacía arrastrarse con cautela pero de forma bastante ágil para el demacrado estado de su cuerpo.
Sin mirar hacia atrás, sin cubrir sus sangrientas heridas, sin detenerse a pensar en sus camaradas, algunos de los cuales estaban en peores condiciones que él.

Y seguía arrastrándose, sobre el suelo carmesí, entre el polvo que lo ensuciaba. Al poco rato, entre las explosiones, pudo ver su viejo revólver, ya oxidado, en el suelo, a unos cuantos metros. Ese revólver siempre lo acompañó, desde que su abuelo se lo regaló cuando era aún un niño. Él mismo le enseñó a dispararlo, él mismo le inculcó el sentido por la justicia que lo llevó a involucrarse en el ejército. Sin no fuera por ese revólver, aquel soldado probablemente estaría viviendo tranquilo en alguna cuidad, con un trabajo simple, con una esposa y un par de tiernos hijos. O tal vez sería un hombre soltero, vivendo solo y tranquilo, sin mayores pesares más allá de pagar sus cuentas.

Pero no, el camino que él escogió fue otro, y así lo hacía sugerir la mancha de sangre que lo acompañaba por el suelo; era un guerrero, jamás se dio por vencido. Ante nada ni nadie.

Y él estaba seguro que ésa no sería la primera vez.

Estiró su brazo herido, y alcanzó la fría pistola; aún le quedaban un par de balas. "Tal vez no sean suficiente". Con ese revólver en la mano se sentía a salvo, seguro, nadie lo mataría si lo portaba. Pero, entonces, entre los cuerpos de sus compañeros... mucho más allá, había un cargamento de municiones, y una ametralladora. Éso podría bien ser su boleto de salida de aquel infierno. Como buen soldado, sabía manipular armas más pesadas, y una ametralladora le sería de gran ayuda. Aún con el revólver, era prácticamente un sueño repeler una futura emboscada por si solo. Con la ametralladora, en cambio, podría oponer un poco de resistencia... había una esperanza. Pero el riesgo era mucho; tendría que cruzar por un campo abierto para llegar a ella. En su estado, difícilmente podría arrivar ileso al otro lado.

¿Qué hacer? Pensó en un dicho de su abuelo, que siempre le decía que "pájaro en mano vale más que cien volando"... y claro, en sus manos tenía una opción para sobrevivir. Una opción para salir adelante. Y si bien, gracias a ello estaba en ese lugar, con lo mismo podría acabar todo. Pero, miró de nuevo la ametralladora, y pensó en las posibilidades. ¿Para qué seguir atado a algo obsoleto? ¿Para qué, si el mundo te da más? Pero podría ser sólo una ilusión, pues nadie le aseguraba llegar vivo al otro lado. Era un gran riesgo, pero a base de riesgos se progresa, se improvisa. Ensayo y error.

¿Qué hacer? Tenía las dos opciones claramente definidas, pero no sabía cuál tomar. Ambas le podrían favorecer... No estaba seguro, nunca lo estuvo. Probablemente, jamás lo estará. Y la pugna regirá eternamente en la mente del soldado, hasta que logra despejar su cabeza de las inseguridades, y decidir de una vez por todas, lo mejor para él.

Todo sería tan fácil, si el ángel y el demonio sobre sus hombros llegaran a un común acuerdo.

18 abr 2010

Writer's block

Ayer se cerró una semana de incertidumbre. Al fin se supo pa dónde va la micro. Ahora, queda ver cómo progresa el paciente...

Habían dos finales escritos para este final de temporada. Ambos podían ser positivos, pero sólo uno era inmediatamente feliz. Y ése fue el que se transmitió. A lo mejor, quién sabe, en una próxima temporada se emita el otro final... en un contexto distinto, tal vez sea hasta mejor. O peor. No lo sabré hasta que suceda, si es que sucede. Ahora quedo en una incertudumbre pasiva, una impuesta por la vida misma, no por una persona. Y cuando llegue el momento...

La vida dirá, ella escribe el guión que yo adapto a mi vida diaria.

28 mar 2010

Ego #2

No sé si hay algo de crecimiento personal, o simplemente de ego... pero algo hay que me hace ver distinto el mundo... La gente, lo que hacen, lo que dicen, lo que piensan, lo que hacen... Encuentro todo tan estúpido. La forma en que actúan, las cosas que dicen, no ven lo obvio. No ven lo que importa en realidad, no se comportan pensando en cómo se sentirán los demás, ni siquiera en como se sienten ellos...

Sólo se van replicando. Una a una, la misma persona, como meros Agentes*. Hordas de seres humanos, pero muy pocas personas. Muy pocos individuos. Y otros que tratan de engañarse a si mismos y decir que son completamente únicos. Nadie es 100% único, todos tenemos algo de los demás, alguna influencia... todos estamos conectados de alguna forma. Por el contrario, hay otros que no tienen problema en querer convertirse en alguien más; no les importa perder su identidad, bien extremadamente valioso que todos poseemos, hasta cierto punto.

Hay todo tipo de gente: gente que hace cosas porque los demás las hacen, o dejan de hacerlas si los demás lo hacen. Gente que se preocupa siempre de qué dirán los demás, y por eso mismo no se comportan como son en realidad. Gente que simplemente usa a los demás para su beneficio. Gente que se preocupa por trivialidades, que quiere tener más que los demás, ser más, aparentar más. Y dejar de lado lo esencial en el proceso... Pongamos en una balanza, un celular touch, una cámara de video digital, un notebook. Todo lo que pudieras soñar, pero tu viejo no vive contigo. Y por culpa de eso, a la larga, tus viejos se separan.
Pero son cosas que pasan.

O gente que se preocupa por ver crecer su número, su influencia, en un mundo que avanza cada vez más rápido. Más mecanizado, menos humano. ¿Dónde está la verdadera influencia, la que tenemos todos? Porque, seamos realistas, todos somos influenciables. Es cosa de encontrar el punto débil de cada uno; dónde te aprieta el zapato. Claro, hay gente mucho más influenciable que otros; se influencian por medios fríos, por máquinas, por mensajes instantáneos de gente con quien no compartes más vínculos que un nombre de usuario. ¿Dónde queda la personalidad? ¿Conocer personas? Yo creo en el uso de medios indirectos para compartir como personas, pero hay muchos que los usan para compartir como máquinas, y otros que reemplaza la interacción netamente humana por éstos medios indirectos.

Sí, puedes conocer a una persona por internet, o por el teléfono; porque conocer lleva compartir, saber quién está al otro lado. Sentimientos y emociones se conjugan en la pantalla, se transmiten, se vuelven humanos al llegar al otro lado. Se genera influencia, se piden favores, se comparte a la distancia.

Pensando en las formas menos humanas de usar estos medios... o de creer que ellos son de peso equivalente a la realidad, o de lucirlos como trofeo... Me parece mal. Me parece triste. Es lamentable ver gente que escribe simplemente por escribir, sin contenido, sin interacción. Escribir para ellos, y para nadie más. O gente que publicita algo para que se una gente, sólo para ver crecer el número... ¿Qué pasa con lo que sentimos en realidad? ¿Y nuestras convicciones? No tienen que pasar a segundo plano cuando ingresamos a la internet.

Veo y veo gente, compartiendo datos innecesarios, a gente que ni siquiera conoce, y si conociera, probablemente no interactuarían demasiado como personas. Yo, escribo lo justo y necesario. Ya ni siquiera puedo escribir con angustia como antes, porque ya no la siento.

Pero, ahora me detuve a observar con atención el mundo digital en el cual convivimos... y me da pena. Y no puedo hacer mucho al respecto, pues sólo soy una aguja en el pajar. Un joven, menor de edad, cuya influencia es mínima. Sólo influencio a quienes me conocen, a quienes les importo de verdad. Ése es mi público, y me gusta lucirme ante él. Porque sé que mi debilidad es mi ego. Y mientras más crece, más estúpidas encuentro a la gente que leo a diario en medios indirectos. Gente que se preocupa de trivialidades, que no entiende cuando las cosas suceden en la realidad.

¿Y yo? Me amargo la vida reclamando por esto que nadie puede detener, porque nadie puede controlar a las masas de forma eficiente; por lo menos, nadie que yo conozca personalmente.

Tal vez estoy abriendo más los ojos ante esta incipiente maquinización que se nos viene imponiendo desde los tiempos de Chaplin.

O tal vez sólo necesito dormir un poco.


(*Véase, The Matrix)

22 mar 2010

Ego

Me carga esta sociedad.
Odio que no sean fieles a los demás,
y mucho más aún,
que no sean fieles a ustedes mismos.
Que cambien su opinión
Según quien los lea o escuche.
Que escondan sus sentimientos
de sus familias y amigos
y sólo los dejen escapar
en ciertos feriados.
Odio las frases como
"estimo conveniente", o
"yo creo que usted";
de falsos líderes sin carácter.
Odio que se sientan superiores,
que te apunten mirando hacia abajo.
Me da risa que traten de parecerse a
tal y cual tipo que ven en la calle,
y que luego pregunten, atónitos,
por qué son sólo uno más del montón.
Y a pesar de todo ello, callaré,
pues hasta yo mismo regocijo de su errar.
Amo saber todo aquello, oculto,
que sus mentes ni siquiera razguñan.
Me encanta desmembrarlos en mi mente
para luego simplemente sonreír.
Y lo mejor de este cáncer, lejos,
es creer que siempre tengo la razón.
Y, en selectas ocasiones,
saber que la tengo.