¿Quién dice que no existen los días perfectos? Yo lo digo. Lo sé, lo he aprendido. Hasta el día más brillante puede tornarse oscuro en cuestión de minutos... las nubes se forman sobre tí, y de pronto, un torrente precipita sobre tu cabeza. Es muy poco probable que ocurra algo así, pero no está de más prepararse, no confiarse... porque la perfección no existe.
A veces suelo creer que existe un punto donde, si tu vida alcanza ese nivel de felicidad, debe suceder algo que la haga caer del éxtasis, y devolverla a un punto natural de equilibrio. Pero, ¿qué es ser feliz? ¿Un estado de tranquilidad, donde todo lo que sucede se acomoda a tus expectativas? ¿Un estado de plena libertad donde las barreras no existen? ¿Un claustro, donde tu secuestrador es al mismo tiempo tu ángel de la guarda? ¿O será, simplemente, saber sólo lo que quieres saber? Pueden haber conceptos bastante amplios, pero este año aprendí que, en ocasiones, te hace mucho más feliz no saber ciertas cosas. La ignorancia es un don... después de todo, mientras más sabes, más te arrepientes por no poder hacer algo al respecto de lo que sabes está ocurriendo, de lo que crees injusto.
¿Es que ya no hay respeto por lo intangible en este mundo, hoy en día? ¿Acaso necesitas tener algo en tus manos, entre tus brazos, para sentirlo tuyo? Los sentimientos, los pensamientos, los ideales... ¿qué valen? El mundo se ha encargado de hacer que pierdan su valor. Y de pronto, ya no existe seguridad al sentir, porque con la vista al frente puedes ver que todo está bien... pero a tus espaldas, hay situaciones que este mundo permite sucedan... Traiciones, quiebres, secretos... Quieres saberlo todo, pero si te enteras, dolerá. Y el dolor de no saber lo supera ampliamente, pues para un soñador, todo es posible. Desde lo más hermoso, hasta lo más horrendo.
¿Qué prefieres? Vivir una mentira, ¿o descubrir la cruda realidad? Hay muchos quienes prefieren huir de los problemas, esconderse para ocultar su dolor, para huir de esta realidad que es un verdugo terrible... pues a donde vayas, te alcanzará eventualmente. Es una opción respetable, porque te permite conservar tu tranquilidad por un tiempo, pero de a poco, te consume el miedo, y terminas por caer. Yo no soy así, a veces la sangre que corre por mis venas se congela, y dejo de estar en mis cabales. Y así me hago fuerte, me hago capaz de enfrentar las situaciones. Romper la mentira, y resistir la verdad. Porque lo que no te mata, te fortalece... se fortalecen los lazos, se atan cabos.
Puedes pensar que quienes te hieren son unos tiranos, unos monstruos... ¿pero quien eres tú para juzgar, cuando observas el arrepentimiento en los ojos del agresor, no eres capaz de perdonar? Entonces, tú pasas a ser una bestia, dejas de estar en tí, la rabia te consume.
Pero, realmente, ¿qué es lo inhumano? Puedes creer que la mentira, el engaño, el desprecio, la rabia, el odio son sentimientos inhumanos... pero recuerda, la perfección no existe. El odiar, el mentir, el despreciar es lo más humano que existe. Engañar para defender lo que nos pertenece, odiar para despreciar lo que nos amenaza... Esencia humana, desde el principio de los tiempos.
¿Qué es realmente ser inhumano? Inhumano es alcanzar el estado de resignación donde eres capaz de perdonar, eres capaz de entender a cabalidad lo que siente la otra persona, capaz de aceptar todo cuanto la otra persona te dice, estoicamente... inhumano es amar. El amor verdadero pertenece a un plano superior... y cada vez que tratas de acercarte a esa cúspide, habrá algo que te haga caer y volver a ser humano.
¿Quién dice que no existen los días perfectos? Yo lo dije, pero me retracto. Porque la perfección en sí no existe en nuestro plano mortal; sólo más allá de él. Y lo más cercano que podemos tener a eso, es acercarnos a ese ideal lo más que podamos, atados a este mundo a través de nuestros cuerpos. Porque, a final de cuentas, somos meras marionetas en una representación de los designios que muchos llaman "destino"... Y de nosotros depende escalar por las cuerdas, morderle la mano al titiritero, y designar nuestro futuro. Porque podemos hacer lo que sea, nuestro potencial es ilimitado, nada es imposible. Subir, volar, aprender a perdonar... estirar la mano hacia ese cielo infinito, rozar esa perfección... aprender a amar.
31 oct 2009
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